Cuento · 6 a 8 años · 3 min
Lucía y la perra gigante

Lucía tenía miedo de los perros. De los grandes, de los pequeños y de los que solo se oían ladrar detrás de las puertas.
Y en la casa de al lado, con el señor Ernesto, vivía Pulga.
Pulga era una perra negra, peluda y enorme, con patas de oso. Se llamaba Pulga porque de cachorra cabía en un zapato. Ahora no cabía ni en un sofá.
Cada vez que pasaba por delante de esa casa, Lucía cruzaba al otro lado de la calle.
Una tarde de tormenta, Lucía volvía corriendo a casa cuando oyó un gemido largo debajo de la escalera de la entrada. Se asomó. Era Pulga, hecha una bola, temblando de la cabeza a la cola.
¡BRRROOOM!, sonó un trueno. Y Pulga tembló todavía más.
—¿Tú también tienes miedo? —susurró Lucía.
No se acercó mucho. Se sentó en el primer escalón y se acordó de lo que hacía su madre cuando había tormenta.
—Mira, Pulga. Cuando veamos un relámpago, contamos. Si el trueno tarda mucho en llegar, es que la tormenta está lejos.
Un relámpago iluminó la calle.
—Uno, dos, tres, cuatro, cinco…
Brrrom. Más bajito.
—¿Ves? Se está yendo.
Siguieron contando hasta que los truenos sonaron como la tripa de alguien con hambre. Pulga dejó de temblar y apoyó la cabeza en el escalón, muy cerca de los pies de Lucía.
Y Lucía se dio cuenta de una cosa: no tenía miedo. O casi.
Al día siguiente, el señor Ernesto la saludó desde la puerta:
—Pulga lleva toda la mañana esperándote.
Esta vez, Lucía no cruzó la calle. Bueno. Solo un poquito.
Después de leer
1. ¿Por qué la perra se llamaba Pulga?
Respuesta orientativa
Porque de cachorra era tan pequeña que cabía en un zapato.
2. ¿Qué truco usó Lucía para saber si la tormenta se alejaba?
Respuesta orientativa
Contar los segundos entre el relámpago y el trueno: si tarda mucho, la tormenta está lejos.
3. ¿Por qué Lucía se olvidó de su miedo mientras estaba con Pulga?
Respuesta orientativa
Porque estaba ocupada cuidando de Pulga y vio que la perra también tenía miedo, como ella.
4. ¿Qué significa el final: «Esta vez, Lucía no cruzó la calle. Bueno. Solo un poquito»?
Respuesta orientativa
Que Lucía ha perdido gran parte del miedo, pero no todo de golpe: todavía le cuesta un poco.
5. ¿Qué te da miedo a ti? ¿Qué te ayuda cuando tienes miedo?
Respuesta orientativa
Respuesta abierta. Valora que nombre su miedo con naturalidad y proponga estrategias concretas.
Palabras para aprender
- cachorra
- Hembra de perro (u otro mamífero) cuando es muy pequeña.
- gemido
- Sonido quejoso y bajito que se hace por dolor o pena.
- relámpago
- Luz muy fuerte y rápida que aparece en el cielo durante una tormenta.
- trueno
- Ruido fuerte que se oye después del relámpago.
Ideas para el aula
- Practica el truco de Lucía con un vídeo de tormenta: cuenta los segundos entre la luz y el sonido.
- Dibuja tu miedo en un lado de la hoja y, en el otro, lo que te ayuda a hacerlo pequeño.
- Habla con la clase: ¿cómo debemos acercarnos a un perro que no conocemos? (Preguntar a su dueño, ir despacio, no gritar.)