Fábula · 6 a 9 años · 3 min
El león y el ratón

A la hora de la siesta, cuando la sabana entera dormitaba bajo el sol, un ratoncito salió de su madriguera a buscar semillas. Iba tan distraído que no vio la enorme melena dorada que asomaba entre la hierba, y echó a correr justo por encima del hocico de un león dormido.
El león abrió un ojo. Luego, el otro. Y de un zarpazo atrapó al ratón por la cola.
—¿Quién se atreve a despertarme? —rugió.
—¡Perdón, perdón, señor león! —chilló el ratoncito, con el corazón a punto de salírsele del pecho—. No lo hice a propósito. Si me dejas ir, te prometo que algún día te devolveré el favor.
El león soltó una carcajada tan fuerte que hizo temblar las hojas de la acacia.
—¿Tú? ¿Ayudarme a mí? ¿Un bocado tan pequeño como tú?
Pero la idea le hizo tanta gracia que abrió la garra y dejó que el ratón se marchara.
Pasaron unas semanas. Una mañana, mientras el león cruzaba la arboleda junto al río, cayó en una red que unos cazadores habían escondido entre las ramas. Cuanto más se revolvía, más se enredaba. Rugió de rabia, rugió de miedo, y sus rugidos llegaron muy lejos.
Tan lejos que los oyó el ratoncito. Reconoció aquella voz y corrió hacia ella sin pensarlo dos veces.
—Quieto, no te muevas —le dijo al león cuando llegó—. Déjame a mí.
Y empezó a roer. Una cuerda, otra cuerda, otra más. Sus dientecitos trabajaron sin descanso hasta abrir en la red un agujero por el que el león pudo escapar.
El gran felino se sacudió la melena y miró al ratón, que jadeaba agotado sobre una piedra.
—Me reí de ti —dijo el león en voz baja—, y hoy me has salvado la vida.
—Te lo prometí —contestó el ratón, sonriendo.
Desde entonces, cuando el ratoncito pasaba cerca de la acacia, el león abría un solo ojo, lo saludaba con la cabeza y volvía a dormirse tranquilo.
Moraleja: Nadie es tan pequeño que no pueda ayudar, ni tan grande que no necesite ayuda.
Después de leer
1. ¿Cómo despertó el ratón al león?
Respuesta orientativa
Corrió por encima de su hocico mientras dormía la siesta.
2. ¿Qué le prometió el ratón al león?
Respuesta orientativa
Que algún día le devolvería el favor.
3. ¿Por qué se rio el león de la promesa del ratón?
Respuesta orientativa
Porque creía que un animal tan pequeño nunca podría ayudar a uno tan grande y fuerte.
4. ¿Qué tenía el ratón que le faltaba al león para salir de la red?
Respuesta orientativa
Unos dientes pequeños y afilados para roer las cuerdas una a una.
5. ¿Recuerdas alguna vez en que alguien más pequeño que tú te ayudara? Cuéntalo.
Respuesta orientativa
Respuesta abierta. Se valora que relacione su experiencia con la idea de que todos podemos ayudar.
Palabras para aprender
- dormitar
- Estar medio dormido.
- zarpazo
- Golpe rápido que da un animal con la zarpa.
- roer
- Cortar algo duro poco a poco con los dientes.
- revolverse
- Moverse con fuerza de un lado a otro para intentar soltarse.
Ideas para el aula
- Dramatiza la fábula en dos escenas: la siesta interrumpida y la red de los cazadores.
- Escribe una fábula nueva en la que un animal pequeño ayude a uno grande. Elige animales de tu país.
- Busca en el texto todas las palabras de ruido (rugió, chilló, carcajada…) y haz con ellas un cartel de sonidos.