Saltar al contenido
Aulapedia

¿Desde dónde enseñas?

Adaptamos cursos y grados, vocabulario, tamaño de papel (A4 o Carta) y currículo (LOMLOE o NEM). Las páginas no cambian de dirección.

Fábula · 7 a 10 años · 4 min

La cigüeña que no quería pedir ayuda

En lo alto del campanario de un pueblo, en un nido grande como la rueda de un carro, nació una cigüeña llamada Alba. Creció deprisa, aprendió a crotorar con el pico —clac, clac, clac— y, al final de la primavera, ya volaba por encima de los tejados.

Cuando el verano empezó a despedirse, las cigüeñas del pueblo se reunieron en los campos. Era la hora de viajar hacia el sur, hasta África, donde el invierno es cálido y hay comida.

—Es un viaje muy largo —le dijo a Alba una cigüeña vieja, de plumas algo grises—. Si tienes dudas, pregúntame. Yo lo he hecho muchas veces.

—No me hace falta —contestó Alba—. Tengo las alas más fuertes de mi nido.

Al día siguiente, la bandada despegó. Alba aleteaba con todas sus fuerzas y adelantaba a todas las demás.

Pero pronto notó algo extraño: las otras cigüeñas casi no movían las alas. Giraban en círculos, muy tranquilas, y subían y subían sin esfuerzo, como si el aire las empujara hacia arriba. Alba, en cambio, aleteaba sin parar y cada vez estaba más cansada.

—Seguro que lo hacen por pereza —pensó, y siguió a su manera.

Cuando llegaron al estrecho, el mar se extendía azul y enorme bajo sus patas, y África era solo una línea borrosa al otro lado. A Alba le dolían tanto las alas que apenas podía mantenerse en el aire. Por primera vez, sintió miedo.

Bajó hasta una roca de la costa, donde la cigüeña vieja descansaba esperando el momento de cruzar. Alba tragó saliva. Le costaba mucho decirlo.

—Necesito ayuda —dijo al fin—. Me duelen las alas y no sé cómo voy a cruzar el mar.

La cigüeña vieja sonrió.

—Ya sabía yo que eras valiente. Mira: cuando el sol calienta las rocas, el aire caliente sube desde ellas como una columna invisible. Se llama térmica. Métete dentro, abre bien las alas y deja que te suba. Cuando estés arriba, planea hacia el sur sin cansarte.

Alba lo probó. Abrió las alas, entró en la columna de aire tibio y, sin mover ni una pluma, empezó a subir en círculos, alto, muy alto, hasta ver el mar entero bajo ella.

—¡Funciona! —gritó, feliz.

Aquel día cruzó el estrecho planeando junto a la cigüeña vieja. Y cuando, meses después, volvió a su campanario, lo primero que hizo fue enseñar a las cigüeñas jóvenes a buscar el aire caliente… y a preguntar cuando no sabían algo.

Moraleja: Pedir ayuda no es de débiles: es de quien quiere llegar lejos.

Después de leer

  1. 1. ¿Adónde viajan las cigüeñas al final del verano?

    Respuesta orientativa

    Hacia el sur, hasta África, donde el invierno es cálido y hay comida.

  2. 2. ¿Qué es una térmica, según la cigüeña vieja?

    Respuesta orientativa

    Una columna de aire caliente que sube desde las rocas cuando el sol las calienta.

  3. 3. ¿Por qué Alba se cansaba tanto y las demás cigüeñas no?

    Respuesta orientativa

    Porque ella aleteaba sin parar, mientras que las demás aprovechaban el aire caliente para subir y planear.

  4. 4. ¿Por qué le costó tanto a Alba pedir ayuda?

    Respuesta orientativa

    Por orgullo: había dicho que no le hacía falta y le daba vergüenza reconocer que se había equivocado.

  5. 5. ¿A quién pides ayuda cuando algo te cuesta? ¿Cómo te sientes al hacerlo?

    Respuesta orientativa

    Respuesta abierta. Se valora que nombre personas de confianza y entienda que pedir ayuda es una forma de aprender.

Palabras para aprender

campanario
Torre de una iglesia donde están las campanas.
crotorar
Hacer ruido la cigüeña golpeando una contra otra las dos partes del pico.
bandada
Grupo numeroso de aves que vuelan juntas.
estrecho
Paso de mar entre dos costas que están muy cerca.
planear
Volar con las alas extendidas, sin moverlas.

Ideas para el aula

  • Busca en un mapa el estrecho de Gibraltar y dibuja el viaje de Alba desde un pueblo de España hasta África.
  • Escribe tres frases que puedes usar en clase para pedir ayuda cuando algo no te sale.
  • Experimenta: deja caer a la vez una hoja de papel extendida y otra arrugada en forma de bola. ¿Cuál planea mejor? ¿Por qué?

Más fábulas