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Fábula · 6 a 9 años · 3 min

La liebre y la tortuga

En un prado lleno de tréboles vivía una liebre que presumía de sus patas. Cada mañana corría de punta a punta del campo y, al terminar, gritaba para que todos la oyeran:

—¡Nadie es tan rápido como yo! ¡Nadie!

Una tarde, mientras se lucía, vio a la tortuga avanzando hacia el arroyo, paso a paso, con su casa a cuestas.

—¿Adónde vas tan deprisa? —se burló la liebre—. A ese ritmo llegarás al arroyo el verano que viene.

La tortuga se detuvo, la miró con calma y respondió:

—Llegaré cuando llegue. Y, si quieres, te reto a una carrera hasta el viejo olivo de la colina.

Los animales del prado se echaron a reír. La liebre se rio más que nadie, pero aceptó. El búho marcó la salida con un ululato y la carrera empezó.

En un abrir y cerrar de ojos, la liebre desapareció tras la primera loma. Cuando miró atrás y vio que la tortuga apenas había avanzado unos palmos, se dijo:

—Me sobra tiempo. Descansaré un poquito a la sombra.

Se tumbó bajo un almendro, cerró los ojos… y el sol, el zumbido de las abejas y el olor de la hierba la dejaron profundamente dormida.

Mientras tanto, la tortuga seguía. No corría, no se paraba, no se distraía. Un paso y otro paso. Pasó junto al almendro sin hacer ruido y continuó colina arriba.

La liebre despertó cuando el cielo ya se teñía de naranja. Dio un salto, corrió como nunca había corrido y llegó al olivo con la lengua fuera. Pero ya era tarde: la tortuga estaba allí, descansando tranquila, rodeada de animales que la aplaudían.

—¿Cómo lo has hecho? —jadeó la liebre.

—Sin parar —contestó la tortuga—. Tú tenías prisa; yo tenía un camino.

Desde aquel día, la liebre siguió siendo la más rápida del prado, pero nunca volvió a burlarse de nadie por ir despacio.

Moraleja: Paso a paso se llega lejos; quien se confía se queda atrás.

Después de leer

  1. 1. ¿Hasta dónde era la carrera?

    Respuesta orientativa

    Hasta el viejo olivo de la colina.

  2. 2. ¿Qué hizo la liebre cuando vio que iba muy por delante?

    Respuesta orientativa

    Se tumbó a descansar bajo un almendro y se quedó dormida.

  3. 3. ¿Por qué ganó la tortuga si era mucho más lenta?

    Respuesta orientativa

    Porque avanzó sin parar ni distraerse, mientras que la liebre se confió y se durmió.

  4. 4. ¿Qué quiere decir la tortuga con «Tú tenías prisa; yo tenía un camino»?

    Respuesta orientativa

    Que la liebre solo pensaba en ser rápida y presumir, y ella se concentró en avanzar hasta la meta.

  5. 5. ¿Alguna vez te has confiado demasiado en algo que se te daba bien? ¿Qué pasó?

    Respuesta orientativa

    Respuesta abierta. Se valora que cuente una experiencia concreta y la relacione con la liebre.

Palabras para aprender

presumir
Hablar de lo bueno que tiene uno para que los demás lo admiren.
a cuestas
Encima de la espalda o de los hombros.
ululato
Sonido que hace el búho.
jadear
Respirar deprisa y con fuerza por el cansancio.

Ideas para el aula

  • Dramatiza la carrera con tus compañeros: hacen falta un narrador, la liebre, la tortuga, el búho y el público del prado.
  • Cambia el final: ¿qué habría pasado si la liebre no se hubiera dormido? Escribe una moraleja nueva para tu versión.
  • Dibuja el mapa del recorrido con el prado, la loma, el almendro y el olivo de la colina.

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