Fábula · 6 a 9 años · 4 min
La tortuguita que siguió a la luna

Una noche de verano, en una playa de arena tibia, la arena empezó a moverse. Primero asomó una aleta. Después, una cabecita. Y enseguida, decenas de tortuguitas recién nacidas salieron del nido, todas a la vez, como si alguien hubiera dado una señal.
Ninguna había visto nunca el mar, pero todas sabían lo que tenían que hacer: avanzar hacia la luz más clara del horizonte, la de la luna reflejada en el agua.
Marina era la más pequeña del nido. Se sacudió la arena de los ojos, miró a un lado y a otro… y se quedó confundida. Detrás de las dunas, un hotel tenía encendidas sus farolas, y aquellas luces blancas brillaban mucho más que la luna.
—¡Por aquí! —se dijo, y echó a andar hacia el hotel, alejándose del mar.
Caminó y caminó entre algas secas y huellas de pies. La arena estaba cada vez más seca y la luz cada vez más cerca, pero el mar no aparecía por ninguna parte.
Un cangrejo que salía de su agujero la vio pasar.
—¿Adónde vas, pequeña? El mar está al otro lado.
—Pero allí brilla más —respondió Marina.
—Lo que más brilla no siempre es lo que te conviene —dijo el cangrejo—. Escucha: ¿oyes las olas? Sigue su sonido y el olor a sal. Y busca la luz que tiembla, porque la luna en el agua nunca se está quieta.
Marina cerró los ojos y escuchó. Sí: allí estaba el rumor de las olas, a su espalda. Dio media vuelta y caminó con sus aletas torpes hasta que la primera ola le mojó la cara. Entonces se dejó llevar mar adentro.
A la mañana siguiente, unos voluntarios que cuidaban los nidos encontraron un rastro de huellecitas que se alejaba del mar y daba la vuelta. Esa misma tarde fueron a hablar con el hotel. Desde entonces, en la época de nidos, las farolas que dan a la playa se apagan al anochecer, y las tortuguitas que nacen allí encuentran el mar a la primera, guiadas solo por la luna.
Moraleja: No sigas lo que más brilla, sino lo que te lleva a casa.
Después de leer
1. ¿Hacia dónde van las tortuguitas cuando salen del nido?
Respuesta orientativa
Hacia la luz más clara del horizonte, la de la luna reflejada en el mar.
2. ¿Por qué se confundió Marina?
Respuesta orientativa
Porque las farolas del hotel brillaban más que la luna y caminó hacia ellas.
3. ¿Por qué el cangrejo le dice que busque «la luz que tiembla»?
Respuesta orientativa
Porque el reflejo de la luna en el agua se mueve con las olas, y la luz de las farolas no.
4. ¿Cómo supieron los voluntarios lo que había pasado?
Respuesta orientativa
Por el rastro de huellas que se alejaba del mar y luego daba la vuelta.
5. ¿Qué cosas brillan mucho en tu vida, pero no siempre te convienen?
Respuesta orientativa
Respuesta abierta. Por ejemplo: pasar demasiado tiempo ante una pantalla, querer siempre lo más llamativo o seguir a quien más presume.
Palabras para aprender
- aleta
- Extremidad plana que usan para nadar las tortugas marinas y los peces.
- duna
- Montaña de arena que forma el viento en las playas y los desiertos.
- rumor
- Ruido suave y continuo, como el de las olas.
- voluntario
- Persona que ayuda en algo porque quiere, sin cobrar por ello.
Ideas para el aula
- Investiga por qué las luces de la costa son un peligro para las tortugas marinas y haz un cartel que pida apagarlas en la época de nidos.
- Dibuja el camino de Marina en un mapa de la playa: primero el equivocado y después el correcto.
- Escribe el diálogo entre los voluntarios y la persona que dirige el hotel.