Leyenda · 8 a 12 años · 6 min
La leyenda de los volcanes: Popocatépetl e Iztaccíhuatl
Cuentan los abuelos del centro de México que, hace muchísimo tiempo, antes de que llegaran los españoles, vivía en el valle una princesa llamada Iztaccíhuatl. Era hija de un gran señor, y la gente decía que no había nadie tan alegre en todo el valle: cuando se reía, hasta los pájaros se callaban para escucharla.
Entre los guerreros de su padre había un joven llamado Popocatépetl, valiente y callado, que se había enamorado de ella. Iztaccíhuatl también lo quería. Se veían junto al lago al atardecer y hablaban de la casa que tendrían y de los nombres que pondrían a sus hijos.
Un día estalló una guerra en el sur, y el gran señor llamó a sus guerreros. Popocatépetl se presentó ante él y le pidió la mano de su hija.
—Ve a la guerra —le respondió el señor—. Si vuelves vencedor, Iztaccíhuatl será tu esposa.
La despedida fue junto al lago. Ella le prometió esperarlo. Él le prometió volver.
Pasaron los meses. Llegaban noticias de batallas lejanas, pero ninguna de Popocatépetl. Iztaccíhuatl subía cada tarde a lo alto del palacio para mirar el camino del sur.
Entre los guerreros había otro que también quería casarse con la princesa y que envidiaba a Popocatépetl. Una tarde regresó antes que los demás y, delante de toda la corte, mintió:
—Popocatépetl ha muerto en la batalla.
Iztaccíhuatl no lloró. No dijo nada. Se fue a su habitación y ya no quiso comer, ni hablar, ni mirar el camino. Dicen que se le apagó la risa como se apaga una vela. Y una mañana ya no despertó: la tristeza había sido más fuerte que ella.
Pocos días después, el ejército regresó victorioso. Al frente venía Popocatépetl, cubierto de polvo y con prisa por ver a su prometida. Pero la ciudad no lo recibió con flores, sino con silencio. Cuando Popocatépetl supo lo que había pasado, y supo también la mentira, buscó al guerrero mentiroso. Pero este ya había huido, y nunca más se le volvió a ver.
Popocatépetl tomó a Iztaccíhuatl en brazos y salió de la ciudad. Caminó días enteros hasta llegar a las montañas más altas. Allí, en la cumbre, la acostó con cuidado, como si estuviera dormida, y la cubrió de flores. Después encendió una antorcha y se arrodilló a su lado.
—Aquí me quedaré —dijo—. Para que nunca estés sola.
Y allí se quedó. Pasaron los días, las lluvias y los años. Los dioses, conmovidos por tanta lealtad, los cubrieron de nieve y los convirtieron en montañas.
Por eso, todavía hoy, desde el valle se ven dos volcanes, uno junto al otro. Uno tiene la forma de una mujer tumbada: se le distinguen la cabeza, el pecho, las rodillas y los pies, y la gente la llama la Mujer Dormida. Es Iztaccíhuatl, que en náhuatl quiere decir «mujer blanca». El otro es Popocatépetl, «el cerro que humea», que sigue arrodillado a su lado.
Y cuando le sale humo por la cima, los abuelos dicen que es la antorcha del guerrero, que todavía no se ha apagado.
Después de leer
1. ¿Qué condición puso el padre de Iztaccíhuatl para que Popocatépetl se casara con ella?
Respuesta orientativa
Que volviera vencedor de la guerra.
2. ¿Qué significan en náhuatl los nombres de los dos volcanes?
Respuesta orientativa
Iztaccíhuatl significa «mujer blanca» y Popocatépetl, «el cerro que humea».
3. ¿Por qué mintió el otro guerrero?
Respuesta orientativa
Porque también quería casarse con la princesa y envidiaba a Popocatépetl; pensaba que, si ella lo creía muerto, podría ocupar su lugar.
4. ¿Qué elementos reales del paisaje explica la leyenda?
Respuesta orientativa
La forma de mujer tumbada de la Iztaccíhuatl, su nieve, que los dos volcanes estén juntos y el humo que a veces sale del Popocatépetl.
5. ¿Qué consecuencias tuvo la mentira en esta historia? ¿Crees que hay mentiras sin importancia?
Respuesta orientativa
Respuesta abierta. Valora que relacione la mentira con la tragedia de la leyenda y argumente su opinión.
6. ¿Por qué crees que los pueblos inventaban leyendas para explicar montañas, ríos o volcanes?
Respuesta orientativa
Respuesta abierta. Valora que mencione la necesidad de explicar el mundo, transmitir valores y conservar la memoria de un pueblo.
Palabras para aprender
- leyenda
- Relato tradicional que mezcla hechos reales o lugares conocidos con elementos fantásticos y se transmite de generación en generación.
- náhuatl
- Lengua de los mexicas y de otros pueblos del centro de México, que todavía hablan más de un millón de personas.
- prometida
- Mujer que se ha comprometido a casarse.
- lealtad
- Cualidad de quien es fiel a una persona o a una promesa.
- cumbre
- Parte más alta de una montaña.
Ideas para el aula
- Busca fotos de los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl y señala en la Mujer Dormida la cabeza, el pecho, las rodillas y los pies.
- Averigua en qué estados de México están estos volcanes y qué otras palabras del español vienen del náhuatl (chocolate, tomate, aguacate…).
- Inventa una leyenda breve que explique el origen de una montaña, un río o una roca de tu región.
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