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Mito · 8 a 12 años · 9 min

Deméter, Perséfone y las estaciones

Perséfone estaba recogiendo flores en un prado con sus amigas. Había rosas, violetas, lirios y azafranes, y de pronto vio una flor que no conocía: un narciso maravilloso, con cien flores en un solo tallo, que olía tan bien que el cielo, la tierra y el mar parecían sonreír.

Perséfone era hija de Deméter, la diosa de la tierra cultivada, la que hace crecer el trigo, la cebada y los frutos. Los romanos la llamaban Ceres, y de ese nombre viene la palabra cereal. Madre e hija se querían tanto que casi nunca se separaban.

Pero aquel narciso no estaba allí por casualidad. Hades, el dios que reinaba bajo la tierra, en el mundo de los muertos, quería casarse con Perséfone, y Zeus, el padre de la muchacha, se lo había prometido sin preguntarle nada a Deméter.

Cuando Perséfone alargó la mano para tomar la flor, la tierra se abrió. De la grieta salió Hades en su carro de oro, tirado por caballos inmortales, y se la llevó con él a su reino, en las profundidades. Perséfone gritó, y su voz resonó en las cumbres de las montañas y en el fondo del mar. Después, la tierra se cerró. En el prado solo quedaron las flores esparcidas.

Deméter oyó aquella voz y sintió un dolor agudo en el corazón. Se quitó el velo, se echó un manto oscuro sobre los hombros y salió a buscar a su hija. Encendió dos antorchas en el fuego del volcán Etna y, durante nueve días, recorrió la tierra con ellas en las manos, sin comer, sin beber y sin descansar. Nadie sabía decirle dónde estaba Perséfone.

Al décimo día se encontró con Hécate, una diosa que vivía en una cueva. Hécate había oído los gritos, pero no había visto quién se llevaba a la muchacha. Así que fueron juntas a ver a Helios, el Sol, que desde su carro lo ve todo.

—Ha sido Hades —les dijo Helios—, con permiso de Zeus. Se la ha llevado para que sea su esposa y reina del mundo de abajo. No llores tanto, Deméter: Hades no es un mal marido para tu hija.

Pero Deméter no se consoló. Estaba tan enfadada con Zeus que abandonó el Olimpo, se disfrazó de anciana y se fue a vivir entre los humanos. Y, como era la diosa de las cosechas, su tristeza se notó en todas partes. Las semillas se quedaron dormidas bajo la tierra. Los bueyes tiraban del arado, pero en los surcos no brotaba nada. Aquel año no creció ni una espiga, y la gente empezó a pasar hambre.

Zeus se preocupó: si los humanos desaparecían, ya nadie haría ofrendas a los dioses. Mandó a los dioses, uno detrás de otro, a llevarle regalos a Deméter para que se le pasara el enfado. Ella los rechazó todos.

—No dejaré que crezca nada —decía— hasta que vuelva a ver a mi hija.

Así que Zeus envió a Hermes, el mensajero, al reino de Hades. Hades escuchó y aceptó dejar marchar a Perséfone. Pero, antes de que ella subiera al carro, le dio a escondidas un grano de granada, dulce como la miel, y Perséfone se lo comió.

Hermes llevó a Perséfone hasta donde la esperaba su madre. Cuando Deméter la vio, corrió hacia ella con los brazos abiertos. Pero, mientras la abrazaba, le preguntó con miedo:

—Hija, ¿has comido algo allí abajo?

Perséfone le habló del grano de granada.

—Si no hubieras probado nada —le dijo Deméter—, te quedarías conmigo para siempre. Pero, como has comido, tendrás que volver.

Al final, Zeus decidió repartir el año: Perséfone pasaría una parte bajo la tierra, como reina junto a Hades, y el resto del tiempo con su madre.

Y así sigue siendo. Cuando Perséfone vuelve con su madre, Deméter se alegra y la tierra se llena de flores, de hojas y de espigas: es la primavera, y después llega la cosecha. Cuando Perséfone baja al reino de Hades, Deméter se entristece y la tierra descansa, fría y desnuda: es el invierno. Así explicaban los antiguos griegos por qué existen las estaciones.

Eso sí, los antiguos no se ponían de acuerdo en los detalles. En el himno griego que cuenta esta historia, Perséfone come un solo grano y pasa bajo tierra la tercera parte del año, unos cuatro meses. El poeta romano Ovidio, en cambio, dice que fueron siete granos y que se queda allí la mitad del año.

Después de leer

  1. 1. ¿Qué estaba haciendo Perséfone cuando Hades se la llevó?

    Respuesta orientativa

    Estaba recogiendo flores en un prado con sus amigas y alargó la mano para tomar un narciso maravilloso, con cien flores en un solo tallo.

  2. 2. ¿Quién le contó a Deméter lo que le había pasado a su hija?

    Respuesta orientativa

    Helios, el Sol, que desde su carro lo ve todo. Deméter fue a verlo acompañada de Hécate.

  3. 3. ¿Por qué crees que Hades le dio a Perséfone el grano de granada a escondidas?

    Respuesta orientativa

    Porque sabía que, si comía algo de su reino, tendría que volver, y así se aseguraba de que Perséfone regresaría con él.

  4. 4. ¿Qué estación corresponde al tiempo en que Perséfone está con Hades? ¿Por qué?

    Respuesta orientativa

    El invierno, porque Deméter está triste sin su hija y la tierra descansa, sin flores ni cosechas.

  5. 5. El himno griego y Ovidio cuentan detalles distintos de este mito. ¿Por qué crees que un mismo mito se cuenta de formas diferentes?

    Respuesta orientativa

    Respuesta abierta. Valora que mencione que los mitos pasaban de boca en boca durante siglos, que cada autor y cada época los cambian un poco y que cada pueblo los adapta a su manera.

Palabras para aprender

azafrán
Planta de flores moradas. De sus flores se saca una especia que da color y sabor a las comidas.
velo
Tela fina con la que se cubre la cabeza o la cara.
antorcha
Palo con fuego en uno de sus extremos que sirve para alumbrar.
surco
Línea abierta en la tierra con el arado, donde se ponen las semillas.
granada
Fruta redonda de piel dura que por dentro está llena de granos rojos y jugosos.
cereal
Planta, como el trigo, la cebada o el maíz, cuyos granos sirven de alimento.

Ideas para el aula

  • Dibuja un círculo dividido en cuatro estaciones y escribe en cada parte dónde está Perséfone y cómo se siente Deméter.
  • Si es posible, abre una granada en clase y cuenta sus granos. Compara ese número con el único grano del himno griego y los siete de Ovidio.
  • Investiga por qué hay estaciones según la ciencia (la inclinación de la Tierra) y compáralo con la explicación del mito.

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