Cuento clásico · 7 a 10 años · 8 min
El gato con botas
Un molinero muy pobre, al morir, dejó a sus tres hijos todo lo que tenía. Al mayor le dejó el molino; al mediano, el burro, y al pequeño, el gato.
—Mis hermanos pueden juntar el molino y el burro y ganarse la vida —se lamentaba el pequeño—. Pero yo, ¿qué voy a hacer con un gato?
El gato, que lo había oído todo desde la ventana, se acercó muy serio.
—No te preocupes, amo. Consígueme un saco y un par de botas para andar entre las zarzas, y verás que no te ha tocado tan mala herencia.
Al muchacho le pareció una petición rarísima, pero sabía que aquel gato era muy hábil cazando ratones, así que le compró las botas con su último dinero.
El gato se calzó las botas, se echó el saco al hombro y se fue al campo. Metió en el saco unas hojas de lechuga, se tumbó al lado haciéndose el dormido y esperó. Al poco rato, un conejo joven se metió dentro a comer, y el gato cerró el saco de golpe.
Con el conejo bajo el brazo, se presentó en el palacio y pidió hablar con el rey. Le hizo una gran reverencia y le dijo:
—Majestad, este conejo se lo envía mi señor, el marqués de Carabas.
El marqués de Carabas no existía: era un nombre que el gato se había inventado para su amo. Pero al rey le gustó el regalo. Durante meses, el gato le llevó conejos, perdices y codornices, siempre de parte del marqués de Carabas.
Un día, el gato supo que el rey iba a pasear en carroza por la orilla del río con su hija, la princesa.
—Amo —le dijo al muchacho—, haz lo que yo te diga: báñate en el río, en el sitio que te enseñe, y deja que yo me encargue del resto.
El muchacho obedeció. Mientras se bañaba, el gato escondió su ropa vieja debajo de una piedra. Y cuando pasó la carroza del rey, se puso a gritar:
—¡Socorro! ¡Socorro! ¡Que se ahoga el marqués de Carabas!
El rey reconoció al gato de los regalos y mandó a sus guardias a sacar del agua al marqués. El gato le contó que unos ladrones le habían robado la ropa mientras se bañaba. Entonces el rey le regaló un traje elegantísimo y lo invitó a subir a la carroza. Con aquel traje, el hijo del molinero parecía un verdadero marqués, y a la princesa le gustó desde el primer momento.
El gato echó a correr por delante de la carroza. En unos prados encontró a unos segadores y les pidió que, si el rey les preguntaba de quién eran aquellas tierras, contestaran que del marqués de Carabas. Lo mismo les pidió a los que cortaban el trigo más adelante. Y el rey, cada vez que preguntaba, oía la misma respuesta: «¡Del marqués de Carabas!».
En realidad, aquellas tierras eran de un ogro riquísimo que vivía en un castillo al final del camino. El gato llegó al castillo y pidió ver al ogro.
—Me han contado —le dijo con mucha cortesía— que usted puede convertirse en cualquier animal. ¿Es verdad que puede convertirse en león?
—¡Claro que sí! —rugió el ogro, y se convirtió en un león enorme.
El gato se asustó tanto que trepó al tejado de un salto, aunque con las botas resbalaba sobre las tejas. Cuando el ogro recuperó su forma, bajó con las piernas temblando.
—Impresionante —dijo—. Pero seguro que no puede convertirse en un animal tan pequeño como un ratón. Eso sí que es imposible.
—¿Imposible? ¡Mira!
Y el ogro se convirtió en un ratoncito que se puso a corretear por el suelo. En cuanto lo vio, el gato saltó sobre él y se lo comió de un bocado.
En ese momento llegó la carroza del rey. El gato salió a recibirla a la puerta del castillo.
—Bienvenido, Majestad, al castillo del marqués de Carabas.
El rey se quedó maravillado con el castillo, las tierras y los modales del marqués. Al poco tiempo, el hijo del molinero se casó con la princesa. Y el gato se convirtió en un gran señor que ya solo perseguía ratones cuando le apetecía divertirse.
Después de leer
1. ¿Qué le pidió el gato a su amo?
Respuesta orientativa
Un saco y un par de botas para andar entre las zarzas.
2. ¿En qué animal se convirtió el ogro al final?
Respuesta orientativa
En un ratón, y el gato se lo comió de un bocado.
3. ¿Por qué el gato escondió la ropa de su amo debajo de una piedra?
Respuesta orientativa
Para que el rey creyera que se la habían robado y le regalara un traje elegante, digno de un marqués.
4. ¿Por qué el gato le dijo al ogro que seguro que no podía convertirse en ratón?
Respuesta orientativa
Porque sabía que el ogro era presumido y querría demostrar que sí podía; así se convertiría en un animal pequeño que el gato podía atrapar.
5. El gato consiguió todo con trucos y mentiras. ¿Te parece bien? ¿Qué cualidades buenas tenía y cuáles no tanto?
Respuesta orientativa
Respuesta abierta. Valora que reconozca su ingenio y su lealtad a su amo, y que también vea que engañó al rey y a los segadores.
Palabras para aprender
- herencia
- Lo que una persona deja a su familia cuando muere.
- marqués
- Título de nobleza que tenían algunas personas ricas e importantes.
- segador
- Persona que corta la hierba o el trigo maduro en el campo.
- ogro
- Gigante de los cuentos, muy fuerte y malvado.
- cortesía
- Manera amable y educada de tratar a los demás.
Ideas para el aula
- Haz una lista de los trucos del gato y, al lado de cada uno, escribe qué consiguió con él.
- Escribe el diario de un día del gato contado por él mismo, con sus botas y su saco.
- Debate en clase: ¿el gato es el héroe del cuento o es un tramposo? Busca razones en el texto para cada postura.