Saltar al contenido
Aulapedia

¿Desde dónde enseñas?

Adaptamos cursos y grados, vocabulario, tamaño de papel (A4 o Carta) y currículo (LOMLOE o NEM). Las páginas no cambian de dirección.

Leyenda · 9 a 12 años · 9 min

La leyenda de las tres princesas de la Alhambra

En 1829, un escritor de Estados Unidos llamado Washington Irving pasó una temporada viviendo en la Alhambra de Granada, el antiguo palacio de los reyes nazaríes. Por las noches recorría sus salas vacías y, de día, escuchaba las historias que le contaban los vecinos. Una de ellas la escribió en su libro «Cuentos de la Alhambra», publicado en 1832. Es esta.

Hace muchos siglos reinaba en Granada un rey al que llamaban Mohamed el Zurdo. Se había casado con una dama cristiana, que le dio tres hijas el mismo día: Zaida, Zoraida y Zorahaida. La reina murió cuando las niñas eran muy pequeñas, y desde entonces las cuidó Kadiga, una mujer mayor, prudente y cariñosa, que había sido su compañera más fiel.

Un día, los astrólogos de la corte estudiaron las estrellas y fueron a ver al rey con cara seria.

—Majestad, vigile bien a sus hijas cuando lleguen a la edad de casarse.

El rey, que era desconfiado por naturaleza, tomó una decisión: criaría a sus hijas lejos de todo, en el castillo de Salobreña, una fortaleza sobre una roca junto al mar, donde nadie pudiera verlas.

Allí crecieron las tres, bellas y muy distintas. Zaida, la mayor, era atrevida y quería saberlo todo. Zoraida adoraba las cosas hermosas y se pasaba las horas mirándose en el agua de las fuentes. Zorahaida, la pequeña, era tímida y dulce, y se le llenaban los ojos de lágrimas con cualquier canción triste.

Una mañana, desde una ventana del castillo, vieron llegar a la playa un barco con prisioneros. Entre ellos venían tres caballeros cristianos, jóvenes y elegantes, que caminaban con la cabeza alta a pesar de las cadenas. Las princesas no podían dejar de mirarlos. Y, sin decirse nada, cada una se fijó en uno.

Cuando las princesas llegaron a la edad de casarse, el rey se acordó de la advertencia de los astrólogos y se las llevó a Granada. Allí las encerró en una torre de la Alhambra, apartada del palacio, con celosías en las ventanas para que nadie pudiera verlas desde fuera. Es la que hoy se conoce como la torre de las Infantas.

Pero el destino tiene sus caprichos. Los tres caballeros también habían sido llevados a la Alhambra como cautivos. Y Kadiga, que lo veía todo y tenía el corazón blando, consiguió que los pusieran a trabajar en el barranco que había justo debajo de la torre. Para eso habló con Hussein Baba, el capitán de la guardia, que aceptó a cambio de unas monedas de oro.

Desde entonces, cada día, los caballeros cantaban viejos romances castellanos mientras trabajaban. Desde arriba, las princesas escuchaban detrás de las celosías, y Kadiga les traducía lo que no entendían. A veces, una flor caía desde la ventana. A veces, una canción subía desde el jardín.

Un día llegó una noticia: las familias de los caballeros habían pagado su rescate, y pronto los dejarían volver a su tierra. Antes de marcharse, ellos propusieron a las princesas escapar juntos a Córdoba. Kadiga lo preparó todo con Hussein Baba: una escala de cuerda, un pasadizo secreto bajo la colina y caballos esperando al otro lado de las murallas.

La noche elegida, Kadiga ató la escala al balcón y bajó la primera. Después bajó Zaida, sin dudar ni un momento. Luego Zoraida, recogiéndose el vestido. Solo faltaba Zorahaida.

La pequeña puso un pie en la escala. Lo retiró. Volvió a ponerlo. Pensaba en su padre, despertándose por la mañana y encontrando la torre vacía. Pensaba también en el caballero que la esperaba abajo.

—¡Deprisa! —le susurraban sus hermanas desde el jardín—. ¡Que viene la guardia!

Se oyeron pasos en la muralla y brillaron unas antorchas. Entonces Zorahaida, temblando, soltó la escala, que cayó al jardín.

—No puedo —dijo—. Marchaos vosotras. Sed felices.

No había tiempo para convencerla. Hussein Baba guio a los demás por el pasadizo oscuro hasta el campo, donde montaron a caballo y galoparon toda la noche, mientras en las torres de la Alhambra se encendían hogueras de alarma. Al llegar al puente de Pinos lo encontraron vigilado, así que se metieron con los caballos en el río y lo cruzaron a duras penas. Por fin llegaron a Córdoba, donde las dos princesas se casaron con sus caballeros.

Zorahaida se quedó en la torre. Su padre, furioso por la huida, la vigiló más que nunca. Ella pasaba los días junto a la ventana, mirando hacia el camino de Córdoba, y por las noches tocaba el laúd y cantaba en voz baja canciones sobre sus hermanas. Irving cuenta que no vivió muchos años.

Pero no se marchó del todo. En otra de sus leyendas, Irving escribió que el espíritu de Zorahaida se quedó en la torre de las Infantas, con su laúd. Quizá todavía se pregunte qué habría pasado si aquella noche hubiera bajado por la escala.

Después de leer

  1. 1. ¿Dónde crecieron las tres princesas y por qué las llevó allí su padre?

    Respuesta orientativa

    En el castillo de Salobreña, junto al mar, porque los astrólogos le habían advertido que vigilara a sus hijas cuando llegaran a la edad de casarse.

  2. 2. ¿Quiénes ayudaron a las princesas a preparar la huida?

    Respuesta orientativa

    Kadiga, la mujer que las cuidaba, y Hussein Baba, el capitán de la guardia.

  3. 3. El rey encerró a sus hijas para protegerlas. ¿Consiguió lo que quería?

    Respuesta orientativa

    No. Precisamente al encerrarlas y vigilarlas tanto, ellas se fijaron en los caballeros cautivos, y dos de ellas acabaron escapándose.

  4. 4. ¿Por qué crees que Zorahaida no bajó por la escala?

    Respuesta orientativa

    Porque era tímida y dudaba: quería a su padre y no quería dejarlo solo, y al oír a la guardia le pudo el miedo.

  5. 5. ¿Crees que Zorahaida tomó la decisión correcta? ¿Qué habrías hecho tú en su lugar?

    Respuesta orientativa

    Respuesta abierta. Valora que entienda que estaba dividida entre dos cariños, el de su padre y el del caballero, y que argumente su opinión.

Palabras para aprender

nazarí
De la familia de reyes musulmanes que gobernó el reino de Granada hasta 1492.
astrólogo
Persona que dice adivinar el futuro estudiando las estrellas.
celosía
Enrejado de madera que se pone en las ventanas para ver sin ser visto.
cautivo
Prisionero, persona a la que han capturado.
rescate
Dinero que se paga para que dejen libre a alguien.
laúd
Instrumento musical de cuerda, parecido a una guitarra, con la parte de atrás abombada.

Ideas para el aula

  • Localiza Granada, Salobreña y Córdoba en el mapa de Andalucía y traza el camino de las princesas. Después busca imágenes de la Alhambra y de la torre de las Infantas.
  • Escribe la carta que Zaida o Zoraida podrían haberle mandado a Zorahaida desde Córdoba.
  • Debate en clase: ¿hizo bien Zorahaida en quedarse? Busca con tu grupo argumentos a favor o en contra y defiéndelos.

Más leyendas